El Año Nuevo es un tiempo de esperanza renovada por la Natividad de Jesús
Después de celebrar con alegría la Natividad de Jesús , su humilde llegada, mostrando que los planes de Dios son sencillos pero llenos de amor por la humanidad, el sentimiento que nos conmueve es el de la esperanza en días mejores. En esta época del año la Natividad de Jesús evoca en nuestros corazones la necesidad de solidaridad, de perdón, de reencontrarnos, de salir de la zona de la comodidad en busca de ese hermano que está lejos pero sediento de nuestra presencia. Por eso la natividad de Jesús no se limita a un solo día, sino que la Iglesia se asegura de que esta alegría se prolongue ocho días más. Son los años ochenta, que nos invitan a reflexionar, a sentir y a celebrar la vida a través del nacimiento de Aquel que nació y vivió para amarnos sin reservas.